El presente texto retoma apartes del módulo de danza en la especialización de lúdica y pedagogía de la Universidad Los Libertadores de Bogotá, esto con el propósito de compartir con el lector los aprendizajes de las autoras. Igualmente acude a otras bibliografías.
La danza es una forma de comunicación, expresión de emociones, sentimientos y pensamientos del ser humano, que ha formado parte de la historia de la humanidad desde el principio de los tiempos y como lo expresa Paul Valery “ es un arte que se deduce de la vida misma, ya que no es sino la acción del conjunto del cuerpo humano; pero acción trasladada a un mundo, a una especie de espacio –tiempo que no es el mismo de la vida práctica”, por tanto es una manifestación de vida que reúne en torno a ella los modos de vida, las prácticas cotidianas, los ritos sociales, eróticos, religiosos y las concepciones alrededor del cuerpo que constituyen el sistema de valores culturales de toda sociedad.
Complementando lo anterior, utilizando la música con el cuerpo, con carácter lúdico religioso o artístico la danza es la ejecución de movimientos; esto porque en el ser humano sus movimientos van ordenándose en tiempo y espacio, son una válvula de liberación a una tumultuosa vida interior que aun escapa al análisis, constituyen formas de expresar los sentimientos: deseos, alegrías, pesares, gratitud, respeto, temor, poder, estos están relacionados con las necesidades de amparo, abrigo, alimento, defensa, conquista, de procreación, salud y comunicación.
Así mismo, puede decirse que la danza como medio de comunicación permite desarrollar la convivencia de forma tal que el niño desde muy pequeño, descubre sus posibilidades de comunicación y de aceptación de identidad, y en los demás las diferencias, y características, evitando las discriminaciones. Al respecto Pilar Arnau Cervera dice: “Mediante el baile grupal los niños/as pueden adquirir la experiencia de ver como las personas se adaptan entre sí, por lo que es una forma muy valiosa de fomentar las relaciones sociales, además de desarrollar la memoria auditiva y motriz”.
Por otra parte, la expresión corporal es el primer lenguaje con que nos comunicamos, es decir, desde 0 a 3 años todas las manifestaciones se realizan a través del cuerpo, el único lenguaje que tienen es el lenguaje del cuerpo. De 3 a 6 años también pero cuando progresivamente el niño aprende otros lenguajes estos abarcan todo dejando aparte el lenguaje corporal. El lenguaje verbal predomina, por él podemos decir verdad o mentira, mientras que el lenguaje corporal habla por debajo de la consciencia. El lenguaje corporal no lo podemos dominar, no somos conscientes de ello, pero los demás si lo captan. En una conversación es mucho más importante el lenguaje corporal que el verbal y a través del lenguaje corporal se da mucha información que se nos escapa, es decir, la expresión corporal es un modo de comunicación, parte de lo físico, interioriza y desarrolla movimientos que involucran las emociones, sensaciones, vivencias, percepción, energía, ritmo, manejo vertebral y espacial. Esta introspección permite manifestar y expresar.
Acercándonos a la convivencia escolar Julio Enciso Alonso propone que “El baile aporta a la labor educativa: Creatividad, convivencia, respeto, relación y ocio, a través de hábitos de vida saludables”; por ende, como actividad educativa, la danza posee una profunda significación para la expresión y desarrollo de la personalidad del estudiante, por su alto contenido simbólico de gestos y movimientos a través de los cuales puede acceder a ricas formas de recreación de la realidad, emprendiendo vuelos de la imaginación en los que el movimiento estéticamente elaborado habla convincentemente de estados emocionales, de ideas y de comportamientos. Se destaca el papel vital y dinamizador que ejerce la danza sobre los aspectos corporales, mentales, afectivos, sociales y culturales del educando, partiendo del conocimiento de su propio cuerpo y sus relaciones de espacio, tiempo y dinámica hacia el conocimiento vivido del mundo que le rodea, adquiriendo las destrezas y habilidades motoras y cognitivas fundamentales para su desempeño personal, así como enriqueciendo los recursos de su expresión corporal que son la base para la socialización, la comunicación y la creación.
Danzar, entonces, no es adorno en la educación sino un medio paralelo a otras disciplinas que forman, en conjunto, la educación del hombre. Realizándola en integración con otros aspectos de su cotidianidad que hacen referencia al imaginario cultural, nos encontraremos junto a un ser humano nuevo con menos miedos y mayores expectativas que percibe el mundo con todos sus sentidos, capaz de apropiarse de su cuerpo como medio de expresión de sus ideas, emociones y sentimientos en un permanente fluir de interacciones con los otros y con la realidad abiertas a la comunicación y a la creación.
Utilizando la danza como medio para mejorar la convivencia estaremos logrando que nuestros estudiantes sientan amor y respeto por sí mismo, respeto y responsabilidad hacia toda persona con la que interactué, podrá valorarse y auto aceptarse, tendrá una aptitud de servicio, colaboración y entusiasmo, que lo hará una persona segura y confiada en todas y cada una de las actividades que realice.
Bibliografía consultada
http//cefire.edu.gwa.es/sfp/revistacompartim/arts4/17_au_danza_convivencia.pdf.
GARCÍA R., Herminia Ma. La danza en la escuela. Barcelona, INDE Publicaciones, 1997, p. 15- 22.
GARCIA RUSO, H. Ma. La danza en la escuela. Barcelona, INDE Publicaciones, 1997.
LOZANO, Felipe. Fundamentación pedagógica y planteamiento didáctico de la danza cuerpo, identidad y cultura. Bogotá:FUL.
es un tema válido para trabajar con niños pequeños en escuelas oficiales
ResponderEliminarEl tema es didáctico e interesante, si se tiene en cuenta que en la actualidad el respeto de los estudiantes hacia sus compañeros y profesores es realmente muy pobre,
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