domingo, 23 de septiembre de 2012

LA MAGIA DEL CUERPO. REFLEXIÓN DE UNA DOCENTE


Cuando nos sugieren entrar en la reflexión directa de  la importancia de la expresión corporal, dentro del proceso educativo de nuestros estudiantes, nos transportamos  a  una dinámica  donde el bombillo se enciende para tomar recursos propios y duraderos  que siempre están con nosotros, pero que por el diario vivir   y por los requerimientos del mundo moderno hemos tratado de ocultar o simplemente tememos a que se nos sea reconocido.

Estoy hablando del Cuerpo, que como por arte de magia sale de ese baúl de la conciencia, se abre camino  por su propia cuenta  y es el protagonista diario de nuestra  existencia.   Así  como lo sugiere  Pico Della Mirandola  pensador renacentista, “Te puse en medio del mundo para que tu escogieras todo  lo que de mejor  se encuentra en el mundo. No te han hecho ni celestial  ni eterno, para que por ti mismo  casi libre  y artífice  soberano  te plasmaras y te esculpieras  en la forma que eligieras.”[1]

El cuerpo debe representar  para el hombre un elemento que fundamenta su existencia a partir de las mismas posibilidades que este da, es decir  permite  enriquecer  cuatro ejes fundamentales para el desarrollo humano, hablo de desarrollo y no de progreso, porque en nuestra especie el progreso fue visto como un TENER  y no como un SER. Ese SER  es  el que debe fundamentar la escuela  y se logra  trabajando a diario los cuatro ejes que son, el comunicar,  el sentir, el crear y el trascender más allá de este cuerpo

En primer lugar se habla de la Comunicación porque  el ejercicio diario dentro del aula es tener los sentidos puestos en esa comunicación no verbal que tanto estudiantes como docentes manejamos, es decir esa mirada aprobando o no una situación, un dedo  que se muestra para dar participación, una sonrisa que nos dice una emoción, un ceño fruncido  para  poner en alerta, y  podríamos hablar  de otras tantas expresiones que comunican a diario,  el teatro, el juego de roles, la imitación y por ende la danza posibilitan enriquecer la comunicación, y como lo menciona Patricia Stokoe “ La danza no es solo un arte, es un modo de vivir, un modo de existir.[2]

Esta expresión no verbal es la primera herramienta de socialización en el aula, en los primeros años del proceso educativo se debería trabajar exclusivamente este herramienta desde el saber observar, el saber interpretar y el saber percibir, tal vez así se mejoraría en los siguientes años la  comunicación verbal tema de cada día en los colegios por la misma complejidad de su construcción con los estudiantes.

En segundo lugar  hablamos del  eje visto desde  el Sentir, la expresión corporal  es una herramienta que posibilita  el poder  llegar a nuestro interior transportarnos al “yo” y de esa manera poder llegar a la “otro”, es decir siento para mi pero lo proyecto con mi par,  tal vez esta es la herramienta que transformaría la convivencia dentro del aula, hacerlos más sensibles no es volverlos mas débiles  sino mas humanos,  en busca del equilibrio necesario en nuestras aulas.

Ahora bien llegamos a uno de los elementos que nos permite reconocernos como una especie única; es  la Creatividad e imaginación, tema que la expresión corporal  comparte cuando se habla que el cuerpo es un conjunto de elementos psicomotores, afectivos, cognitivos y de descubrimiento permanente; en la antigüedad se hablaba de la Capacidad de asombro, que no  era otra cosa mas que observar lo que nos rodeaba, admirarnos con su grandeza y proponer nuevas miradas de ese asombro, el cuerpo y la expresión corporal lo hacen en cada momento y podríamos  estar totalmente admirados de la creación de las mismas.  Gardmer reconoce la utilización  del cuerpo  como una forma de inteligencia con la que el hombre  se apropia del mundo para transformarlo.

El  Trascender   hace parte del ser humano  en todas las edades  ya que todos queremos ser protagonistas y en la escuela lamentablemente  coartamos ese protagonismo por las dinámicas y exigencias administrativas, sin embargo cada uno es soberano en si y para si, y desde el aula debe ser fortalecido este principio ayudando dentro de nuestras posibilidades a que cada uno encuentre su fin no  solamente como ciudadano sino como  hombres y mujeres.

Ese trascender dentro del aula no solamente lo debemos enriquecer para nuestros estudiantes, sino debe ser la clave de nuestra profesión. Como docentes  hemos perdido este gran principio y muchas veces nos conformamos con estar, pero cuando  realicemos  a diario el ejercicio de trascender  en la escuela, será más que un trabajo,  será nuestro proyecto de vida y de existencia. Así debería ser entendido.

Esta práctica puede posibilitar la autosatisfacción personal y puede llevar a que los estudiantes también sean felices aprendiendo, reconociendo su cuerpo, su confianza  y el control de su autonomía. Toda la vida vamos  en el camino del aprender  sujeto al  sendero de la modernidad que  debe buscar en sus principios básicos enseñar al niño a conocerse, amarse y transformar este mundo  que ha estado sujeto al tener y no al ser.

 Todo lo anterior se llevó a la práctica como sigue.
…y estas aquí y te llamas cuerpo…
Esta actividad fue realizada con estudiantes de grado tercero en edades de siete a ocho años, del Colegio General Gustavo Rojas Pinilla sede A, jornada de la mañana.
Con diferentes ritmos musicales se les pidió que movieran sus cuerpos al son de la música, encontrándose con sus brazos, sus manos, sus pies, sus entrañas y su sonrisa de manera individual.
 

Expreso con mi cuerpo y lo reencuentro
Luego de una dinámica musical de baile, ritmo y movimiento  los niños empezaron a ser una dinámica de pares donde contaban sus momentos más especiales, alegrías, tristezas, sueños y emociones  hasta que llegaron al momento del reencuentro con el otro y  sintiendo la importancia de sus compañeros.
Mi cuerpo, mi amigo y yo
De manera creativa  buscaron fortalecer  la confianza en si mismo y en el otro.
 Se conecto el cuerpo, se recobro el espacio y se  dialogo sobre la importancia de confiar en otra persona y en  ver mas allá de lo que nuestros ojos perciben.
 
Soñando almas, sanando cuerpos
Todo el ejercicio nos permitió encontrarnos, compartir los sueños y sentir en cada parte de nuestro cuerpo la magia de estar vivo, no solo para ser uno sino para ser mas que dos.
Gracias por permitirnos vivir a partir de estos trabajos que lo importante no es llenar cuadernos sino construir sueños y seres.
dzcr



[1] Blass Blanco. Integración filosófica. Ediciones Paulinas. 1992. Pag.32
[2]  Stokoe Patricia. Talleres para niños.

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